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Según los expertos, los teléfonos móviles son una cuna para gérmenes y bacterias capaces de trasmitir serias enfermedades. ¿La razón? Son dispositivos que están en constante contacto con las manos.
De acuerdo con un estudio de la Universidad de Arizona (Estados Unidos), un teléfono celular tiene en promedio 10 veces más bacterias que la tapa de un inodoro, mientras que nueve de cada 10 contienen un microbio potencialmente propagador de alguna enfermedad.
Mientras que la bacterióloga Judith Trujillo, docente de Medicina en la Universidad Pontificia Bolivariana de Colombia, asegura que existen posibilidades de contagiarse hasta de tuberculosis si se comparte el Smartphone con alguien que padezca la enfermedad. Al hacerlo, se pueden inhalar partículas no visibles al ojo humano que contienen las bacterias que la propagan.
Trujillo es enfática: “Los celulares pueden contener mucha más suciedad de lo que parece a simple vista”, y añade: “Gérmenes con alta potencialidad para transmitir infecciones en oídos y piel o incluso bacterias letales como la E. coli, responsable de infecciones gastrointestinales”.
La primera recomendación que dan los expertos es lavarse las manos con agua y jabón cada vez que se deje de utilizar el celular. Otro de los consejos primordiales es no llevar el dispositivo al baño, especialmente a los que son de uso público.
“En estos lugares habitan gérmenes patógenos y bacterias entéricas (del tracto intestinal) que provienen principalmente de la materia fecal”, explicó a Buzzfeed Charles Gerba, profesor de Microbiología de la Universidad de Arizona.
Con eso en mente, es una buena idea realizarle una limpieza de manera regular. No solo para evitar que sea un elemento portador de bacterias y gérmenes, sino también para prolongar la vida del aparato.
Tanto los celulares con protección de plástico como los de cristal pueden limpiarse con un paño de gamuza suave, por sus propiedades absorbentes, que no dañan la superficie, pero sí recogen las partículas.