Los propietarios de los merenderos de la playa Palo Seco, ubicados en un sector del lago de Ilopango, San Salvador, decidieron cerrar sus negocios ante la amenaza del COVID-19, luego de reunirse con policías de turismo y representantes de la alcaldía de esa municipalidad.
De acuerdo con la información, estos comerciantes, sostuvieron una reunión informativa este jueves sobre la pandemia del coronavirus y sus consecuencias, tras la que acordaron cerrar sus establecimientos y salvaguardar la vida de dueños, trabajadores y clientes.
Los policías de turismo asignados a esa zona realizan patrullajes preventivos en esa jurisdicción para llevar seguridad y acompañamiento a estos ciudadanos.
Ante el llamado del presidente Bukele el pasado miércoles, a extremar las medidas para evitar la propagación del coronavirus y prohibir el servicio de comida a la mesa en los restaurantes, comedores, pupuserías y similares, han sido muchos los que respaldaron la acción, mientras la policía verifica que se cumpla con la disposición.