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Un estudio ha revelado que el índice de masa corporal de los padres primerizos aumenta alrededor del 2%, lo que equivale a casi dos kilos en un hombre de 1,80 de estatura.
El estudio fue realizado por la Universidad de Northwestern de Chicago, tras hacer un seguimiento de más de 10000 hombres desde la adolescencia y a lo largo de 20 años. Los investigadores asociaron el incremento de IMC con los cambios en el estilo de vida y los hábitos de alimentación, después de convertirse en padre por primera vez.
Y es que cuando llega un niño a casa en la despensa no suelen faltar galletas, chocolate y otros productos que los pequeños adoran y que ellos queman fácilmente, pero que cuando se llega a una edad un par de galletas pueden costarte una hora en el gimnasio.
También hay que tener en cuenta que la vida cambia por completo y que si el recién estrenado papa antes dedicaba tiempo a hacer ejercicio, ahora prefiere dedicar su tiempo a estar con su pequeño.
Algo que tampoco ayuda, ni a madre ni a padres, es hacer de aspiradora o reciclaje. Y es que los padres siempre tendemos a comernos lo que nuestros hijos dejan en su plato, además de lo que había en el nuestro claro está.