Por: Santiago Hernández

Foto: archivo

El reloj marcaba las 11:50 de la mañana del 10 de octubre de 1986, hace 40 años, cuando la tierra se estremeció con un terremoto de magnitud 5.7. 

10 segundos bastaron para que el edificio Rubén Darío, ubicado en la calle del mismo nombre colapsara y cobrara la vida de cientos de salvadoreños. 

De acuerdo a las versiones del gobierno de la fecha, el terremoto produjo 890 muertos, 10,000 heridos, 150,000 damnificados.

Pero la tragedia no terminó ahí, al terremoto principal lo siguieron 873 réplicas de entre los dos y cuatro grados de magnitud. 

El terremoto fue un punto de partida para que los socorristas se prepararan para rescate en estructuras colapsadas al punto que hoy en día El Salvador tiene una unidad especializada que ha participado en varias misiones humanitarias. 

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San Salvador, El Salvador

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