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Estudiantes de secundaria franceses protagonizaron este viernes una batalla campal con la policía tras una semana de protestas que obligaron a cerrar unos 400 colegios, en un conflicto que no da señales de remitir.
Este viernes, se registraron incendios en varias zonas de Francia mientras la policía antidisturbios respondía a las protestas estudiantiles por las condiciones escolares.
Más de 500 escuelas se enfrentan a interrupciones en sus actividades. Al menos 65 miembros del personal escolar, entre ellos 40 directores, han resultado heridos en los disturbios, según el Ministerio de Educación del país.
Las manifestaciones, motivadas por la falta de profesores, las aulas abarrotadas y los edificios en mal estado, comenzaron a principios de esta semana en París y luego se extendieron por todo el país.
El ministro de Justicia francés, Gerald Darmanin, afirmó: «Hemos pasado de manifestaciones de estudiantes de secundaria a disturbios del orden público».
El movimiento empezó la semana pasada en la región de París y se extendió a nivel nacional entre los alumnos de liceo, en su mayoría de entre 15 y 18 años.
Más de 300 policías y gendarmes resultaron heridos, así como 65 trabajadores del ministerio de Educación, entre ellos 40 directores de liceo, así como 170 alumnos desde el inicio del movimiento, según las autoridades.