El Complejo Bahía de Jiquilisco ubicada en Usulután acaba de hacer historia al ser incluida en la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras.
Con el sitio RHRAP 128, El Salvador se suma por primera vez a esta red hemisférica de sitios clave para las aves playeras y ocupa el sitio 128 por su importancia regional.

Con aproximadamente 63,500 hectáreas de humedales costeros, la Bahía de Jiquilisco conecta manglares, estuarios, planicies intermareales y playas arenosas
Entre las especies que encuentran en estos ambientes alimento y espacios para descansar está el Chorlo de Wilson, una de las especies que sustentó la designación del sitio.

Pero su importancia va mucho más allá de una sola especie y es que también es uno de los sitios más importantes para la conservación de la biodiversidad en Centroamérica.
Sus humedales sostienen procesos ecológicos esenciales y forman parte de los espacios naturales que conectan la vida entre tierra y mar. Un mosaico de ecosistemas que sostiene una enorme diversidad de vida.