Lo que estaba programado para ser una jornada de celebración y desarrollo comunitario se transformó en un momento de pánico y emergencia debido a que un puente peatonal tipo hamaca se derrumbara por completo en el preciso instante en que se celebraba su ceremonia oficial de inauguración.
El vergonzoso e impactante incidente tuvo lugar en la zona rural del municipio de Esquipulas del Norte, departamento de Olancho, Honduras. La obra civil había sido edificada con el propósito de conectar de forma estratégica a las productivas comunidades de Balsa 1 y Balsa 2.
Sin embargo, minutos después de que iniciaron los actos protocolarios y el corte de cinta, la estructura de tensores y maderas cedió repentinamente ante el peso, colapsando hacia el lecho del río.
Al momento del desplome, decenas de pobladores cruzaban la vía acompañados por autoridades locales, entre ellos el alcalde anfitrión de Esquipulas del Norte y el alcalde del vecino municipio de Guata, Olancho. Los presentes cayeron de forma aparatosa, desatando gritos de angustia, pánico generalizado y zozobra entre los testigos que presenciaban la actividad desde las orillas.
De acuerdo con los informes médicos preliminares brindados por los cuerpos de socorro que se desplazaron a la zona de la emergencia, el colapso dejó cuantiosos daños materiales en la obra recién construida y al menos una persona con heridas de consideración, quien fue trasladada de urgencia hacia un centro asistencial para recibir atención especializada.
Los jefes de las municipalidades involucradas resultaron físicamente ilesos, presentando únicamente golpes menores y crisis nerviosas por el impacto.