Un hombre identificado como Moises Ernesto U. es acusado del delito de estafa en perjuicio de una persona cuya identidad ha sido protegida.
De acuerdo con el relato de los hechos, la víctima conoció al sujeto en marzo de 2024 por medio de amigos en común. El imputado le manifestó ser abogado de una oficina consular, situación que le generó confianza para aceptar una propuesta de inversión de $60,000 para comprar un camión recolector de basura.
El imputado le prometió que le pagaría $2,500 mensuales en concepto de rendimiento de la inversión por el servicio que prestaría el camión y que su ganancia consistiría en adquirir la propiedad de dicho vehículo. En junio de 2024, suscribieron un contrato por 24 meses; sin embargo, este nunca fue entregado a la víctima.
De igual manera, el primer mes el imputado le entregó solo $1,400 y le manifestó que la ruta había salido mal y que el camión tenía desperfectos mecánicos. Posteriormente, los pagos continuaron de forma irregular, por lo que la víctima reclamó y exigió la entrega del camión. Ante ello, el imputado interrumpió la comunicación y dejó de realizar los pagos.
Por estos hechos, el Juzgado Décimo Primero de Paz de San Salvador autorizó un acuerdo conciliatorio entre el procesado y la víctima.
La resolución estableció que el imputado debía devolver $20,000 en audiencia inicial y realizar pagos mensuales de $1,600 por un período de 22 meses.
