Por: Lucas Andrés
Foto: cortesía
Una histórica iglesia católica de 108 años de antigüedad fue consumida por las llamas en la provincia de Nuevo Brunswick, Canadá.
El templo Saint-Simon, considerado la iglesia de madera más grande que permanecía en la provincia, quedó reducido a cenizas tras el incendio.
El responsable fue identificado como Gilles Mallet, de 68 años, quien fue arrestado y acusado de provocar intencionalmente el incendio. Pese a los esfuerzos de los cuerpos de Bomberos, las llamas destruyeron por completo la estructura, que fue declarada pérdida total.