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La madrugada de este martes, cientos de personas fueron evacuados a un refugio antes de ser víctimas de la potente erupción del volcán de fuego y que puso al país centroamericano en alerta.
Uno de los habitantes afectados relató que la población decidió salir por miedo, al ver la lava descendiendo por las laderas, pues recuerdan una fuerte erupción del volcán de Fuego el 3 de junio de 2018, que arrasó una comunidad y dejó 215 muertos y una cifra similar de desaparecidos.
Camas improvisadas fueron colocadas en el salón de San Juan Alotenango a la espera de que disminuya la actividad volcánica. Muchos salieron de sus viviendas con solo un puñado de ropa y alimentos.
Otras decenas de familias, muchas con niños, fueron trasladadas a refugios en el municipio sureño de Escuintla, señalaron las autoridades locales.
Las más recientes fases eruptivas del volcán de Fuego, de 3.763 metros de altura, fueron en febrero pasado y otra en junio de 2025 que obligó a la evacuación de unas 800 personas.
A 65 km de la capital por carretera, el volcán está situado entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, vecinos de la provincia de Guatemala, y es uno de los tres volcanes activos del país, junto al Pacaya (sur) y el Santiaguito (oeste).