Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

El árbitro salvadoreño Iván Barton sigue haciendo historia y volvió a poner en alto el nombre de El Salvador durante la semifinal del Mundial entre España y Francia, sin embargo, el compatriota llamó la atención de muchas personas al ver algo curioso que colgaba de su silbato.

Barton dirigió el encuentro portando su silbato personal con un crucifijo, un símbolo personal que lo ha acompañado a lo largo de su carrera y que volvió a estar presente en uno de los escenarios más importantes del fútbol mundial.

El pequeño detalle fue destacado por aficionados en redes sociales, quienes resaltaron que refleja una faceta personal del colegiado más allá de su labor arbitral.

Barton es un fiel creyente de Dios y demostró que no le avergüenza portar con orgullo el crucifijo que lo ha a acompañado en todas partes.

Una vez más, Iván Barton demuestra que sigue dejando huella en el fútbol internacional, llevando con orgullo el nombre de El Salvador a las máximas competiciones del deporte.

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San Salvador, El Salvador

Redacción

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