Foto/ Rererencia
En el Hospital General del Sur de Honduras se reportó el fallecimiento de otro menor de edad en menos de 15 días tras, presuntamente, ser sometido a prácticas tradicionales conocidas como “rociado y purga”.
Dicha situación que mantiene en alerta al personal médico, que insiste en abandonar este tipo de procedimientos y pide acudir de inmediato a los centros de salud.
La más reciente víctima era un bebé de apenas un mes y 20 días de nacido, quien falleció durante el fin de semana tras presentar severas complicaciones de salud.
El epidemiólogo del Hospital General del Sur explicó que en menos de dos semanas el centro asistencial ha atendido tres casos de niños que llegaron con antecedentes de haber sido «sobados, rociados y purgados», una práctica que, según afirmó, continúa realizándose en algunas comunidades del país.