Una gran lección con una demostración de respeto y cultura ha atraído la mirada del mundo entero hacia los aficionados japoneses, luego de que al terminar el encuentro futbolístico de debút de la selección japonesa contra su par de Países Bajos, donde muchos japoneses se unieron y con una sonrisa en los rostros y guantes en sus manos, recogieron toda la basura que quedó en el estadio.
Este hecho se viralizó rápidamente en redes sociales y quienes presenciaron la acción de los asiáticos, comenzaron a grabar y compartir el contenido en redes sociales, demostrando que el peso de la cultura no se limita por fronteras físicas, sino por límites en la mente colectiva de las sociedades.
«Es cultura, pero es también respeto, respeto hacia los jugadores, al estadio. Estamos honrados de estar aquí y no queremos hacer un desastre», fueron las palabras de una japonesa que formó parte del equipo de limpieza.
El partido se llevó a cabo en el Dallas Stadium en Texas, Estados Unidos, consiguiendo un empate 2-2, asegurando un punto en la tabla acumulada de la fase de grupos.