Por: Santiago Hernández
Foto: cortesía
La naturaleza es sabia y ha dotado a los animalitos de una sabiduría instintiva que les ayuda a leer ciertas señales en los elementos para adaptarse y conservar su especie.
Un ejemplo claro son las aves conocidas como chiltotas, que este verano han construido sus nidos a baja altura.
El agricultor salvadoreño a través de décadas de observación y conocimientos transmitidos por varias generaciones, también sabe interpretar esas señales.
De acuerdo a la sabiduría popular de los pequeños productores, que los nidos de las chiltotas estén a baja altura significa que se avecina un invierno con fuertes tormentas.
