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¡Con muuuuucha polémica de por medio, el Barcelona prácticamente dejó sentenciada LaLiga tras ganar 1-2 al Atlético de Madrid en el Metropolitano!
El partido en líneas generales estuvo bien, sin embargo, dos de las acciones a favor del Barcelona provocaron que todo el trabajo arbitral se viniese abajo y dejara manchada el trabajo azulgrana.
A la vuelta del descanso, se dio una jugada donde el colegiado Mateo Busquets Ferrer le mostró la roja a Gerard Martín por una jugada donde el defensa dejó los tacos de su bota izquierda en el tobillo de Thiago Almada.
Para Ferrer no hubo duda y mostró la roja sin titubear, sin embargo, desde el VAR, con gran urgencia, lo llamaron para indicarle que debía sacar tarjeta amarilla.
La acción desde el VAR adquirió mucha más relevancia sobre todo porque, sobre el final del primer tiempo, Nico González fue expulsado tras una acción con Lamine donde vio la segunda amarilla. Esta fue la primera gran polémica del partido, ya que muchos afirman que no fue para ser amonestado con amarilla.
Con la polémica victoria marcada por el arbitraje y en especial el VAR, para efectos prácticos, el Barcelona se llevó los 3 puntos y se alejó a 7 del Madrid, que más temprano cayó en Son Moix por 1-2.