Foto: cortesía
por tercer año consecutivo las procesiones de Semana Santa en la vía pública para 2026 han quedado suspendidas por el régimen de Daniel Ortega.
Bajo un fuerte despliegue policial y denuncias de asedio, miles de actividades religiosas tradicionales han sido canceladas en lo que se denomina un estado de «templo por cárcel».
La medida afecta celebraciones tradicionales de Semana Santa como viacrucis y recorridos religiosos.
Sin embargo, la Policía Nacional no solo notifica las restricciones, sino que también vigila directamente los templos para evitar concentraciones. Para ello, se prevé el despliegue de entre 13.000 y 14.000 agentes en zonas cercanas a las iglesias.