Buenos Aires. – Una familia fue estafada con un falso alquiler en Santa Elena, en las afueras de Mar del Plata. Tras pagar un anticipo de 139 dólares descubrieron el engaño al llegar a la casa, donde les dijeron que estaba en alquiler.
Irónicamente, denunciaron que la policía local no tomo interés en su caso pese a que lograron identificar a los estafadores.
Y es que días después de la estafa, recibieron una selfie enviada desde una cárcel, en la que los acusados se burlaban del hecho.
“Nos dijeron que no podían rastrearlo, ni hacer nada con ese número de teléfono y que esto no era Estados Unidos. Los policías se nos rieron en la cara y no nos tomaron la denuncia”, manifestó una de las afectadas.
“Teníamos los comprobantes con el nombre de la persona, encontramos su Facebook y es el mismo que nos envió la foto desde una celda con total impunidad. La Policía no activó nada y solo se burlaron, igual que los presos”, agregó.