La Unión Europea ha prohibido desde el lunes el uso en productos cosméticos de una veintena de nuevas sustancias por ser perjudiciales para la salud humana, entre ellas el óxido de difenilfosfina (TPO por sus siglas en inglés), una sustancia muy utilizada en los esmaltes y geles para uñas.
El reglamento que ha entrado en vigor este 1 de septiembre incluye estas sustancias entre las clasificadas como «carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción» (CMR), cuya comercialización debe ser vetada.
Esta prohibición significa que, a partir de este 1 de septiembre, los productos nuevos que contienen estas sustancias no podrán comercializarse y los ya vendidos antes de esa fecha no podrán seguir suministrándose, transfiriéndose ni poniéndose a disposición de otra persona en el curso de una actividad comercial.
Por lo tanto, los profesionales del sector cosmético no podrán vender ni regalar estos productos en la UE, lo que incluye tantos las adquisiciones al por mayor como al por menor, según precisa la Comisión Europea.
Además, los usuarios profesionales que utilizan estos productos, por ejemplo en salones de belleza, deben también dejar de aplicarlo en sus clientes, aunque los esmaltes y geles para uñas se hubiesen adquirido con anterioridad al 1 de septiembre.