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Las autoridades guatemaltecas desplegaron al ejército para colaborar en la recuperación del control de las cárceles de Pavoncito y Fraijanes.
Los mareros recluidos en dichos penales se amotinaron el viernes y desde esa fecha tienen retenidos a custodios y otros empleados penitenciarios.
La presencia militar tiene como objetivo reforzar la seguridad en los alrededores del penal para controlar la situación y restablecer el orden.
Los incidentes más recientes ocurrieron la noche del domingo en los penales de Boquerón y Pavoncito, donde tienen como rehenes a trabajadores penitenciarios.
Los mareros exigen que se traslade a los cabecillas de la MS y del barrio 18 que fueron llevados a otros centros penitenciarios.
