El pasado 11 de abril, El Salvador emitió una declaratoria de Estado de Alerta Nacional y Alerta Zoosanitaria ante la amenaza del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una plaga altamente peligrosa que afecta tanto a animales como a seres humanos. Esta medida surge tras la rápida expansión de la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax en la región, la cual ha puesto en jaque la salud animal, la salud pública y la seguridad agropecuaria de varios países centroamericanos.
El GBG es una larva parasitaria que ingresa al cuerpo a través de heridas abiertas, cortaduras, llagas o zonas húmedas del cuerpo. Una vez dentro, se alimenta de tejido vivo, provocando una infestación conocida como miasis, que si no es detectada y tratada oportunamente, puede causar necrosis, infecciones sistémicas e incluso la muerte. Afecta a todas las especies de sangre caliente, incluyendo ganado bovino, porcino, caprino, ovino, caninos, felinos, equinos y seres humanos.
Desde la detección inicial en Panamá en 2023, el GBG ha avanzado con velocidad alarmante en la región: Panamá lidera con 48,133 casos (48.62%), seguido por Costa Rica (22,124 casos, 22.35%) y Nicaragua (19,430 casos, 19.63%). El Salvador ha registrado 3,231 casos confirmados, representando el 3% del total regional, un nivel similar al de México, que reporta 2,791 casos.
En respuesta, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en coordinación con el Ministerio de Salud, la Policía Nacional Civil, la Fuerza Armada, OIRSA, el IICA y otras instituciones, ha desplegado un plan de acción nacional que incluye:
- 117,150 animales inspeccionados a nivel nacional entre especies bovinas, caninas, felinas, porcinas, equinas, ovinas y caprinas.
- 75,379 animales tratados con ivermectina y doramectina.
- 8,072 visitas de campo a fincas, domicilios, mataderos, clínicas veterinarias y unidades productivas.
- 3,350 muestras recolectadas, de las cuales 2,973 resultaron positivas a GBG.
- 257 visitas a farmacias veterinarias y agroservicios.
- 229 visitas a tiangues y subastas ganaderas en municipios claves como Corinto, Santa Rosa de Lima, El Tránsito, Ahuachapán y San Rafael Cedros.
Tres puestos de control estratégicos han sido instalados en El Divisadero (Morazán), El Nance (La Unión) y San Marcos Lempa (Usulután), donde se han inspeccionado 1,481 vehículos para detectar posibles traslados de animales infestados. Además, se están proyectando corrales móviles con infraestructura adecuada para el aislamiento y tratamiento preventivo.
En materia de prevención, se han distribuido 145 kits veterinarios a refugios y centros rurales, que incluyen frascos de ivermectina, guantes, pinzas, jeringas y agujas. El trabajo en conjunto con OIRSA ha permitido capacitar técnicos en el diseño de trampas atrayentes, rutas de trampeo y reconocimiento de la mosca adulta causante de esta enfermedad parasitaria.
El trabajo conjunto incluye además la capacitación técnica en curación de heridas, elaboración del atrayente para trampas, identificación del insecto en sus fases iniciales y educación a productores rurales. Estas medidas permiten ampliar la vigilancia pasiva y activa, fortaleciendo la detección oportuna y la respuesta ante nuevos brotes.
La población es clave en esta lucha. Las autoridades recomiendan:
- Revisar zonas sensibles (ombligo, orejas, genitales) en animales y humanos.
- Limpiar y desinfectar heridas de inmediato.
- Aplicar tratamientos tópicos a base de ivermectina.
- Supervisar ombligos en terneros y mascotas.
- Reportar casos sospechosos y evitar mover animales con heridas abiertas.
Aunque los datos muestran una reducción en la curva de casos en bovinos, la amenaza sigue latente. El Salvador mantiene su compromiso de vigilancia activa, respuesta rápida y articulación interinstitucional para controlar al Gusano Barrenador y evitar una crisis zoosanitaria mayor.