El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, bajó hasta el engramado del MetLife Stadium, Nueva Jersey, para entregar la copa a los campeones del torneo, en un hecho tanto inesperado como insólito, desatando el asombro entre los jugadores y los asistentes.
Trump entregó la copa al Chelsea FC, junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pero como si fuera poco, luego de eso se quedó junto al equipo y celebró junto a ellos como un miembro más del equipo y entregó varias medallas y otras condecoraciones en la ceremonia.
El conjunto inglés, liderado por el argentino Enzo Fernández, le ganó ampliamente al campeón de la Champions League, PSG, con una goleada de 3-0 gracias a los dos goles de Cole Palmer y al de João Pedro, mientras que João Neves fue expulsado en el equipo de Luis Enrique.