Foto: cortesía
Este 3 de julio se conmemoran 17 años de la tragedia de la colonia La Málaga, que dejó 32 personas fallecidas tras el arrastre de un autobús de la iglesia Elim, por la repunta del río Arenal de Monserrat.

El suceso ocurrió la noche del jueves 3 de julio de 2008, cuando un autobús con 33 miembros de la Iglesia Misión Cristiana Elim retornaba a sus hogares tras una actividad religiosa. Cerca de las 8:00 p. m., y bajo una tremenda lluvia, la repentina crecida del río alcanzó al bus, provocando que el motor se apagara y quedara a merced de la corriente.

En el bus viajaban niños, mujeres y adultos mayores. En medio del caos, dos jóvenes subieron al techo del bus para amarrar un lazo que fue lanzado por un habitante y así evitar que el bus se fuera a la quebrada, pero en su intento solo uno de los jóvenes logro ponerse a salvo.
El resto de los ocupantes fueron arrastrados por la fuerte corriente. El primer día solo se recuperaron la mitad de los cuerpos, mientras que las demás víctimas fueron encontradas en los días siguientes, en distintos puntos a lo largo del cauce del río y sus afluentes.

La tragedia de La Málaga se convirtió en un símbolo del riesgo que representan las lluvias intensas para comunidades asentadas cerca de ríos y quebradas. Años después, sigue siendo un recordatorio de la importancia de la prevención y la respuesta rápida ante emergencias de origen natural.