Elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), junto a la Fuerza Armada, durante el cerco de San Bartolo Ilopango, verifican que las viviendas del municipio no hayan sido usurpadas por pandillas.
El Presidente de la República Nayib Bukele, anunció que desde esta madrugada 1,500 soldados y 500 policías forman parte del cerco de seguridad.
De acuerdo al mandatario, el cerco de seguridad tiene como objetivos extraer hasta el último pandillero que se encuentre en el área.
Durante décadas, las pandillas vivieron a su antojo, cometiendo todo tipo de delitos sin que los gobiernos anteriores hicieran algo para detenerlo, dándoles además poder político.
Una práctica común de las pandillas era sacar a las familias salvadoreñas de sus hogares y usurpar sus viviendas, las cuales también eran utilizadas para cometer delitos y para refugiarse de las autoridades.
Sin embargo, con el cerco de Ilopango, los pandilleros no tienen escapatoria, pues se realizan inspecciones casa por casa, para garantizar que las viviendas están conforme a la ley.