Foto: Cortesía
Al igual que varios clubes del mundo que han decidido renovar sus instalaciones deportivas, el conjunto inglés del Chelsea se suma a esta tendencia y por ello se despide de su santuario el Stanford Bridge.
El equipo de Londres ya planeó en su día el traslado a un nuevo estadio. Estos planes de remodelación incluyen un presupuesto de 500 millones de libras y un recinto con una capacidad para 60.000 personas.
Para el club inglés, el cambio de estadio es complejo por toda la logística que implica y especialmente por las críticas de su hinchada.
Sin embargo, invertir en su estadio para mejorar las condiciones de los atletas, cuerpo técnico y todos los involucrados en este equipo, es necesario hacer un sacrificio para posteriormente disfrutar de un complejo deportivo de alto nivel.