Por: Gerson Villalta

Foto/ Cortesía

Un 6 de marzo, pero de 1983 y en medio de las afectaciones de la guerra civil, el papa Juan Pablo II visita El Salvador, para dar un mensaje de paz y esperanza para un pueblo dividido por el conflicto armado.

Tras los días de permanencia en el país, el pontífice llevó una misa multitudinaria en el aeropuerto de Ilopango, reuniéndose con diversas comunidades religiosas y civiles.

Durante su mensaje, el papa se enfocó hacia el respeto por la humanidad y la busca de soluciones pacíficas por la violencia que había cobrado vidas inocentes en el país.

Entre los momentos más emblemáticos durante su visita a tierras salvadoreñas, fue su oración ante la tumba de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980, años después nombrado como Santo por el Vaticano.

Hoy, se cumplen 40 años de aquel acontecimiento que marcó huella en los corazones de miles de salvadoreños, que escucharon el mensaje de amor y esperanza para lograr un país de paz.

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San Salvador, El Salvador

Redacción

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