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Una segunda víctima del siniestro vial de un autobús de la Ruta 301 en San Vicente perdió la vida, el martes, mientras se encontraba hospitalizada.
Se trata de Lizbeth Eunices Orellana Vásquez, de 43 años de edad, quien estuvo batallando por su vida durante unos días, pero la gravedad de las heridas terminaron por quitarle la vida.
Trascendió que Vásquez dejó a tres niños en la orfandad, entre estos uno que padece autismo. Con esta tragedia, la familia sufre otro duro golpe en poco tiempo, pues hace cuatro años perdió a su hijo mayor a causa de la leucemia.
El siniestro del autobús de la Ruta 301 dejó en total a 29 personas lesionadas. El siniestro ocurrió sobre el kilómetro 76 de la carretera Panamericana, en el sector de la Quebrada Seca, en el distrito de San Vicente.
Tal como lo exige la ley, al conductor, José de Jesús Alexander Gaitán Campos, de 32 años, se le hicieron pruebas para determinar si había consumido alguna sustancia o alcohol, arrojando estas que se encontraba bajo los efectos de estupefacientes, propiamente, de la marihuana.
Ahora mismo está hospitalizado, pero permanece bajo la custodia de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). Enfrentará cargos por conducción peligrosa y dadas las víctimas mortales y los lesionados pasará varios años tras las rejas, tal como lo estipulan las reformas a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial y el Código Penal con penas de hasta 15 años.