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(Foto/cortesía)
Se dice que el saber no estorba y aprender siempre es un buen objetivo en cualquier etapa de la vida.
La salvadoreña Ana María Fuentes Najarro, de 63 años, ha dado un vivo ejemplo de que para aprender no existe la edad y, con mucho esfuerzo y dedicación, logró graduarse como bachiller.
Por cuestiones de la vida, Ana no pudo completar sus estudios básicos de joven, pero la edad no fue un impedimento para alcanzar su sueño.
Además, su dedicación a la hora de aprender hizo que se graduara siendo la mejor de la clase, por lo cual fue galardonada en la clausura del Complejo Educativo “La Paz” de Cuscatancingo, San Salvador.

