A mediados del año 2020, un joven identificado como Kevin Arnoldo R. M. se interesó en adquirir un vehículo, por lo que buscó ofertas en Facebook, donde encontró una supuesta empresa importadora de carros.
De esa manera se puso en contacto con David Eduardo C., Carlos Eduardo O. M. y María Graciela J. quienes aparecían como socios e hizo trato por un vehículo valorado en 9 mil 900 dólares.
Cuando el vehículo llegó a la Aduana San Bartolo, entregó el dinero y le dieron una compraventa para que fuera a retirarlo. Sin embargo, los vendedores nunca pagaron los impuestos por lo que, el automotor quedó en estado de abandono.
Kevin habló con David y este le entregó un vehículo y cierta cantidad de dinero que sumaron 6 mil 900 dólares quedando pendiente 3 mil dólares, los cuales nunca devolvieron.
Tras esa situación, en septiembre de 2020 la victima interpuso la denuncia en la Fiscalía General de la República por el delito de estafa. La audiencia inicial se realizó en el Juzgado Cuarto de Paz de Soyapango que citó a los imputados en una dirección de Santa Ana donde presuntamente residen, pero la referida dirección no existe.
Tras la audiencia la juzgadora consideró que se configuró el delito de estafa en calidad de coautoría por lo que ordenó la instrucción formal con detención provisional, ya que al no hacerse presentes a la audiencia no hay forma de comunicarles algún tipo de medidas alternativas, además no se tienen arraigos de ninguno de los tres.
