En Quetzaltenango, Guatemala, sucedió un hecho insólito que se ha viralizado en las redes sociales. Se trata de un hombre que entró a una iglesia evangélica para bajarle volumen al sonido.
El tipo se grabó en el momento en que se dirigía hacia el templo y se quejaba del ruido que hacían día y noche.
En pleno servicio religioso, el sujeto sube al escenario y le baja volumen al sonido, dejando en silencio algunos instrumentos y micrófonos.
En ese momento, algunos de los presentes intentan impedir lo que hacía el hombre, incluso el pastor se le acercó e intentó tranquilizarlo, pero el hombre seguía en su incomodidad.
El hombre afirma que ese lugar está abierto al público, por eso ingresó y actuó contra el sonido. «10 pelones y pasan día y noche con ruido», dice el tipo.