Foto: Cortesía.
La mujer de Dani Alves, Joana Sanz, le ha pedido el divorcio al futbolista, acusado de una supuesta violación a una joven en una discoteca de Barcelona.
Tras borrar todas las fotos de las redes sociales, su esposa ha tomado la decisión de desvincularse totalmente de la vida del exjugador del Barcelona.
Según medios internacionales, Joana le ha comunicado su decisión al futbolista a través de sus abogados. De esta forma quiere poner punto y final a su relación con Alves.
Cuando se conocieron los hechos ella no dudó en apoyar a Alves. Con el paso del tiempo y cuando más datos sobre la supuesta violación salían a la luz, la mujer empezó a poner tierra de por medio.
Joana cambió totalmente su actitud cuando Alves fue detenido tras una gran maniobra de los Mossos. Ella se desvinculó totalmente del futbolista. Borró todas las fotos que tenía con el en Instagram.
Era una manera de posicionarse y también evitar, en cierta forma, todos los insultos y amenazas que estaba recibiendo. Unos hechos que denunció.